1. Aumenta el deseo
El juego previo no tiene que ser justo minutos antes de tener relaciones, ¡sino desde que te despiertas! Hazle saber que lo deseas desde la mañana con mensajes, o dale un pequeño masaje y juega con su oreja.
Asà lo dejarás con ganas de más, ¡y estará ansioso por que llegue la noche!
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2. Sé la más sexy
Enloquecer a tu chico es muy fácil. ¿Cómo? Usando lencerÃa sensual, y no sólo hablamos de invertir mucho dinero en un babydoll o en otro accesorio erótico, sino usando ropa interior negra, con encaje, o con transparencias. ¡Verás que se apasionará!
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3. Explora tus sentidos
Los sentidos están para usarlos en todo momento, y eso también incluye el sexo. Véndale los ojos, luego acarÃcialo y dale besos en todo el cuerpo, usa aromas estimulantes, susúrrale al oÃdo y no apartes tu vista de él. Él se excitará y tu también.
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4. Usa lubricante
Aunque suene como un tip muy básico, puede marcar la diferencia... ¡y aumentar el placer al triple! El porqué es muy sencillo, pues aveces los condones u otras situaciones resecan la mucosa vaginal, provocando dolor, por lo que un lubricante de agua se convierte en la mejor solución. Además, incrementa la sensibilidad y también la duración de una relación sexual.
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5. Atrévete a más
Glamourettes, ¡en el sexo es donde menos debemos ser tÃmidas! Arriésgate y sé tú quien tenga el control. Saca tu lado kinky, jueguen a un papel de roles, o usa el dirty talk como arma de seducción.
No le dejes todo el trabajo y sorpréndelo con nuevas posiciones, además de mover tu cadera, variar el ritmo y ejercer presión usando los ejercicios Kegel como referencia.
1. Todo entra por los ojos: un hombre descuidado, desaliñado o sucio es un antÃdoto contra cualquier pensamiento lujurioso. A las mujeres nos gustan los hombres que hacen lo posible por gustarnos, que huelan bien, se afeiten y tengan las uñas limpias y bien cuidadas. La seducción empieza por el buen aspecto.
2. Besos y más besos: los besos nunca son suficientes. Hay que besarse como adolescentes, en la oscuridad, en el parque, etc. Besarse mirándose a los ojos, besarse en el cuello, en la boca, en las orejas. El que sabe besar llegará rápido a su meta.
3. Más de 15 minutos por favor: los hombres “máquina”, frenéticos y animalescos, que demoran quince minutos en llegar a un orgasmo, suelen ser catalogados de egoÃstas y básicos. A ninguna mujer le gusta la rapidez en la cama.
4. Variedad: la posición del misionero no está mal, pero ya cansa. Para muchas mujeres suele ser interesante otro tipo de posturas sexuales, sobre todo las que estimulan los pliegues femeninos.
5. “Lo que no es de tu año, no te hace daño”: Algunos hombres, en pleno acto sexual, suelen preguntar ¿dónde aprendiste? o, ¿quién te enseñó? Este tipo de preguntas, mata todo. El pasado es pasado. Nada de indagar sobre dónde, cómo, cuándo o con quién se aprendió. Es mejor agradecer lo que se tiene de aprendido y disfrutar del momento.
6. Ojo con las manos: Hay que acariciar, no amasar. Algunos hombres son demasiado rápidos y torpes con las manos. Olvidan (o directamente no saben) que las manos hay que utilizarlas para acariciar el cuello, las mejillas, el pelo o los pies.
7. Dejar actuar: si tu pareja se pone un brassiere sexy para la ocasión, no lo arranques, disfrútalo. Si encendemos la chimenea, compramos vino, o calentamos el jacuzzy; los hombres deben aprender a disfrutar de esos detalles románticos. Hay que proponerles ser más lentos con el romanticismo y deleitarse con los detalles de la seducción.
8. Palabras: muchas mujeres coinciden en que el clÃtoris está en los oÃdos. A nosotras nos gusta escuchar que les gustamos, que somos bellas, que están excitados, que les fascinamos, o que nos quieren (¡como nos gusta que nos digan que nos quieren!). Las palabras son una parte fundamental de la relación sexual.
9. Dos seguidos, no: calidad en vez de cantidad. Una vez que se acaba el primer acto, siempre viene un intermedio o un descanso para tomarse un vino, charlar, mimarse, o relajarse. Aquel hombre que vuelve y ataca, corre el riesgo de convertirse en una pesadilla.
10. Adiós ronquidos: Por muy buen sexo que se tenga, el que acaba y se duerme de inmediato es un perfecto desastre. Asà que, ¡a mantenerse despiertos! El amor, como el sexo, valora el placer de muchas maneras.
¿Estás cansada de experimentar la misma y aburrida penetración una y otra vez con tu pareja? Brinda un aire nuevo a tu relación y experimenta nuevas sensaciones con esta guÃa esencial de Elsy Reyes en "La Alcoba de Elsy Reyes".
No te pierdas esta capsula y diviertete con su carisma e increÃble sentido del humor.
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